Cómo Conseguí Wegovy en España: Mi Primer Paso Hacia el Tratamiento con Semaglutida

Hay momentos en la vida que te cambian para siempre. Esos instantes en los que algo hace clic y entiendes que no puedes seguir por el mismo camino. Para mí, ese momento llegó en la consulta del médico de cabecera, cuando escuché una frase que me hizo sentir un escalofrío recorriendo toda mi espalda: «O te pones las pilas o vas a estar medicado toda la vida, con el riesgo cardíaco subyacente a la obesidad».

Ese día comenzó mi viaje con Wegovy. Este es el relato de cómo conseguí empezar tratamiento con semaglutida en España, desde la derivación a endocrinología hasta el día que compré mi primer pen en la farmacia.

El diagnóstico que lo cambió todo

Fui a una revisión rutinaria. De esas que haces cada cierto tiempo sin pensar demasiado, casi por inercia. Trabajo en oficina, paso la mayor parte del día sentado frente al ordenador, y llevaba años con «algunos kilos de más» que nunca me había parecido urgente atender.

Los resultados de los análisis llegaron como un jarro de agua fría:

  • Hipertensión – mis niveles de presión arterial estaban por encima de lo recomendable
  • Colesterol alto – números rojos que no podía seguir ignorando
  • Peso: 129 kg – más de lo que nunca había imaginado alcanzar

Mi médico fue directo. Sin rodeos. Y eso, aunque dolió, fue exactamente lo que necesitaba escuchar. Me explicó que estaba en un punto crítico donde todavía podía revertir la situación sin medicación permanente, pero que la ventana de oportunidad no duraría para siempre.

Ese escalofrío que sentí recorriendo mi espalda no era miedo. Era la comprensión instantánea de que había estado viviendo en negación. Tenía 40 años y estaba caminando directamente hacia problemas de salud graves.

De «sobrepeso» a obesidad grado 2

Durante años me había convencido de que simplemente tenía «sobrepeso». Es increíble la capacidad que tenemos para engañarnos a nosotros mismos. La ropa cada vez más grande, la dificultad para subir escaleras, el cansancio constante… todo lo había normalizado.

Pero el médico fue claro: no era sobrepeso. Era obesidad grado 2, peligrosamente cerca de la obesidad mórbida. Esas palabras resonaron en mi cabeza durante días.

Peso máximo 138 kg en julio 2024
Mi peso máximo: 138 kg hace un par de años, antes de empezar con cambios

Lo cierto es que no había llegado a esos 129 kg de la noche a la mañana. Hace un par de años había alcanzado mi peso máximo: 138 kg. Fue entonces cuando decidí intentar hacer algo por mi cuenta.

Durante 14 meses probé dieta keto combinada con ayuno intermitente. Fue duro, muy duro. El resultado: bajé de 138 a 129 kg. Nueve kilos en más de un año. Lento, sí, pero sin efecto rebote. Aun así, seguía estando en obesidad grado 2 y mi salud cardiovascular estaba en riesgo.

Era evidente que necesitaba ayuda profesional más especializada.

Cómo conseguir Wegovy en España: la derivación a endocrinología

Mi médico de cabecera me derivó directamente al servicio de endocrinología. No hubo resistencia, no tuve que insistir. Cuando hay obesidad grado 2 con factores de riesgo cardiovascular asociados, el protocolo está claro.

La espera fue de tres semanas. No estuvo mal, considerando los tiempos del sistema público. Durante esas semanas hice algo que probablemente muchos hacen: investigar por mi cuenta.

Busqué información sobre Ozempic y Wegovy. Descubrí que ambos usaban el mismo principio activo: semaglutida. La diferencia principal es que Ozempic está indicado para diabetes tipo 2, mientras que Wegovy está específicamente aprobado para obesidad y control de peso.

Llegué a la consulta de endocrinología con una base de conocimiento, pero también con muchas dudas. Y lo que pasó allí superó mis expectativas.

La consulta con la endocrina: Wegovy vs Mounjaro

La endocrina revisó mi historial, mis análisis y mi progreso con la dieta durante los últimos meses. Me escuchó con atención cuando le expliqué todo lo que había intentado.

Entonces me planteó dos opciones de tratamiento con GLP-1:

  1. Mounjaro (tirzepatida) – resultados más rápidos en pérdida de peso
  2. Wegovy (semaglutida) – pérdida de peso más gradual pero mejor para preservar masa muscular

Me explicó que Mounjaro era más potente y los estudios mostraban pérdidas de peso más pronunciadas en menos tiempo. Pero había un detalle crucial que para ella marcaba la diferencia en mi caso.

Por qué elegimos Wegovy: preservar el músculo

La endocrina hizo mucho hincapié en algo que yo no había considerado con la suficiente seriedad: conservar la masa muscular.

Me explicó que con 40 años y un estilo de vida sedentario, perder músculo sería contraproducente a largo plazo. El músculo es el motor del metabolismo. Si perdía peso rápido pero ese peso incluía una cantidad significativa de músculo, mi metabolismo se ralentizaría aún más.

Wegovy, según me dijo, tendía a provocar una pérdida de peso más gradual y, combinado con actividad física moderada y una dieta rica en proteína, permitía preservar mejor la masa muscular magra.

Para mí, ese argumento fue definitivo. No quería una solución rápida que me dejara más débil. Quería un cambio sostenible.

Me dio la receta ese mismo día.

El día que compré mi primer pen de Wegovy

Salí de la consulta con la receta en la mano y una mezcla de emociones. Alivio, esperanza, pero también cierta ansiedad. Este era el comienzo de algo nuevo.

Fui directamente a la farmacia. No quería dejar pasar ni un día más.

Wegovy precio farmacia: lo que pagué

Una de las preguntas más frecuentes que veo en foros es: «¿Cuánto cuesta Wegovy en la farmacia?»

En mi caso, el precio fue de aproximadamente 200 euros. Wegovy no está financiado por el sistema público en España (al menos no en mi comunidad autónoma), así que el coste es totalmente de tu bolsillo.

No es barato. Pero cuando lo pones en perspectiva – los costes futuros de medicación para hipertensión, colesterol, diabetes, los riesgos para tu salud – la inversión tiene sentido.

El farmacéutico me dio las indicaciones básicas:

  • Conservar en nevera entre 2°C y 8°C
  • Inyectar una vez por semana, el mismo día cada semana
  • Zona de inyección: abdomen (barriga), muslo o parte superior del brazo
  • Rotar el sitio de inyección cada semana

Me fui a casa con mi caja de Wegovy, la guardé en la nevera, y entonces… me quedé mirándola durante dos días.

Los días antes del primer pinchazo

Es curioso cómo algo tan pequeño puede generar tanta expectativa. Y también miedo, si soy sincero.

Durante los días previos al primer pinchazo, mi cabeza no paraba. Pasé horas leyendo experiencias de otras personas que habían empezado tratamiento con semaglutida. Algunos reportaban efectos secundarios suaves, otros más intensos. Algunos hablaban de náuseas, otros de una pérdida de apetito casi inmediata.

También me preparé mentalmente para el cambio de estilo de vida que esto implicaba. Wegovy no es una solución mágica. Es una herramienta. Pero la herramienta solo funciona si tú haces tu parte:

  • Mantener una alimentación equilibrada y rica en proteína
  • Incorporar ejercicio, aunque fuera caminar 30 minutos al día. Fundamental ejercicio de fuerza.
  • Dormir bien
  • Hidratarse correctamente
  • Tener paciencia con el proceso

Tenía expectativas, pero también intentaba mantenerlas realistas. No esperaba milagros de la noche a la mañana. Lo que esperaba era una oportunidad de cambiar la trayectoria de mi salud.

Y sobre todo, esperaba recuperar el control.

El comienzo de un viaje diferente

Este es solo el principio. El primer capítulo de un proceso que sé que será largo, con altibajos, con desafíos y aprendizajes.

He decidido documentar este viaje públicamente por varias razones. Primero, porque cuando yo buscaba información sobre cómo conseguir Wegovy en España, encontré poca experiencia real de primera mano. Mucha teoría, muchos artículos clínicos, pero pocas historias humanas.

Segundo, porque creo que la transparencia ayuda. Si alguien está en una situación similar, quizás este relato le sirva de referencia, de compañía, o simplemente de confirmación de que no está solo.

Y tercero, porque documentar el proceso me ayuda a mantener la responsabilidad conmigo mismo.

En los próximos posts compartiré cómo fue ese primer pinchazo, los primeros días y semanas con Wegovy, los efectos secundarios que experimenté, cómo fui adaptando mi alimentación, y por supuesto, los resultados.

Si estás considerando empezar un tratamiento con GLP-1, si te han diagnosticado obesidad y no sabes por dónde empezar, o si simplemente te interesa seguir esta historia real, te invito a seguir este blog.

El próximo post: «El primer pinchazo: lo que nadie te cuenta sobre la primera dosis de Wegovy».

¿Has tenido una experiencia similar? ¿Estás considerando Wegovy o algún otro tratamiento GLP-1? Déjame un comentario. Me encantaría saber de ti.

Deja un comentario