Helado Proteico Casero sin Heladera (22 g proteína, 5 min)
Helado proteico casero sin heladera: 22 g de proteína por ración, sin azúcar y con solo 5 minutos de trabajo activo. Ideal para náuseas con Wegovy u Ozempic.
Hay tardes en las que apetece algo dulce y frío, pero el estómago ya está lleno o revuelto después del pinchazo y no admite un plato más. Este helado resuelve justo eso: se come con cuchara pequeña, en cantidad reducida, y suma proteína en vez de restar. Lo tengo en el congelador en moldes individuales para las noches en las que el antojo aparece y la opción real es esto o un ultraprocesado cualquiera.
Por qué encaja con GLP-1
- 22 g de proteína por ración en solo 180 kcal, para sumar al objetivo diario sin añadir volumen de plato.
- Frío y cremoso: para muchos calma mejor que la comida caliente en días de náuseas o estómago sensible, el mismo principio que ya funciona con la gelatina proteica casera.
- Ración pequeña por diseño: un vaso o molde individual, no el bol grande de una heladería.
- Sin azúcar añadido, apto si estás vigilando los picos de glucosa.
- Sin heladera ni aparatos: solo batidora, un recipiente y el congelador de casa.
Ingredientes
Para 2 raciones:
- 250 g de yogur griego 0% (o skyr, más denso)
- 30 g de proteína en polvo sabor vainilla o chocolate, sin azúcar añadido
- 100 ml de bebida vegetal sin azúcar (almendra o avena)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
- Edulcorante al gusto (opcional, muchas proteínas ya vienen dulces)
- 1 pizca de sal
Preparación
- Bate el yogur, la proteína en polvo, la bebida vegetal, la vainilla y la sal hasta que quede una mezcla lisa, sin grumos ni trocitos de proteína sin disolver (1-2 minutos con batidora de mano o de vaso).
- Vierte la mezcla en un recipiente apto para congelador, o repártela en 2 moldes individuales, y cúbrelo.
- Congela y remueve con un tenedor cada 30-45 minutos durante las primeras 2 horas: este paso rompe los cristales de hielo grandes y es lo que da la textura cremosa.
- Deja terminar de congelar sin remover 2 horas más (unas 4 horas en total desde el inicio) y saca del congelador 5-10 minutos antes de servir para que se deje trabajar con la cuchara.
Tips para GLP-1
- Si remover cada 30 minutos no es viable, congela directamente en moldes individuales pequeños: al ser menos cantidad por molde, se forman menos cristales y el resultado es aceptable sin tanto trabajo.
- Cambia el sabor de la proteína en polvo (chocolate, vainilla, frutos rojos) para no repetir siempre el mismo postre.
- Si tienes intolerancia a la lactosa, usa yogur de coco o skyr sin lactosa y una proteína vegetal.
- Batch cooking: dobla las cantidades y congela en 4 moldes individuales al principio de semana, así el postre ya está listo cuando llega el bajón de antojo dulce.
Si lo que buscas es cuidar la masa muscular durante el tratamiento y no solo resolver el antojo del momento, en la guía de preservación de masa muscular con GLP-1 tienes el resto de piezas del puzle. Y si las náuseas son el problema de fondo más allá de un mal día puntual, el batido proteico para días de náuseas es otro comodín frío que combina bien con este.
Aviso: esta receta es informativa y refleja un patrón alimenticio compatible con tratamiento GLP-1. Las cantidades de macros son aproximadas y pueden variar según marcas y métodos de cocción. No es consejo nutricional individualizado. Si tienes condiciones médicas, alergias o estás en un plan dietético supervisado, consulta a tu médico o nutricionista antes de incorporar esta receta.
No te pierdas nada
Recibe cada nuevo post directamente en tu email.